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¿Qué es un sistema BESS y cómo puede reducir los costos eléctricos de tu empresa?

Un sistema de almacenamiento de energía en baterías o BESS, por sus siglas en inglés (Battery Energy Storage System) es un sistema inteligente capaz de almacenar, gestionar y entregar energía.

En un contexto donde el precio de la energía, los cargos por demanda y la integración de fuentes renovables ganan cada vez más peso, los sistemas BESS se han convertido en una alternativa estratégica para las empresas. Permiten almacenar electricidad cuando resulta más conveniente y utilizarla en los momentos de mayor costo o demanda.

Su valor no está solo en guardar energía, sino en ayudarte a consumir de forma más eficiente y a optimizar tu factura eléctrica.

¿Cómo está compuesto un sistema BESS?

Un BESS integra cuatro elementos que trabajan de forma coordinada:

Baterías: almacenan la energía disponible para su uso posterior.

Inversor: convierte la corriente durante los procesos de carga y descarga de las baterías.

Sistema de control: supervisa el estado de las baterías y gestiona su operación en tiempo real.

Climatización y protecciones: mantienen el sistema funcionando de manera segura y prolongan su vida útil.

¿Cómo funciona un sistema de almacenamiento BESS?

Un sistema BESS funciona bajo una lógica simple: almacena energía cuando es barata o abundante, y la entrega cuando es cara o escasa. Todo el valor para tu empresa nace desde este principio.

El proceso se desarrolla en dos etapas:

Carga

El sistema toma energía y la almacena en sus baterías. Puede provenir de la red eléctrica en horarios de menor costo, o de una fuente renovable como paneles solares durante las horas de mayor generación. El inversor convierte la corriente para que las baterías puedan almacenarla de forma eficiente.

Descarga

Cuando tu empresa requiere energía y los costos son más altos (las horas punta o los picos de demanda), el BESS entrega la energía ya almacenada en lugar de tomarla de la red, desplazando efectivamente este consumo a las horas más baratas. Así reduces el consumo en los horarios más caros y los cargos por demanda máxima, que suelen representar una parte significativa de tu factura.

Una vez que se entiende cómo opera un sistema BESS, la siguiente pregunta es dónde se genera el ahorro. La respuesta está en la capacidad de almacenar energía en el momento más conveniente y utilizarla estratégicamente cuando los costos son más altos.

¿Cómo puede un BESS ayuda a reducir los costos eléctricos de tu empresa?

No todas las empresas obtienen los mismos resultados con un sistema BESS. Esta tecnología tiende a generar mayores beneficios en organizaciones que tiene una o más de las siguientes características:

  • Altos cargos por potencia o demanda máxima.
  • Instalaciones con generación solar fotovoltaica.
  • Operaciones que no pueden detenerse ante cortes de suministro.
  • Consumos concentrados en horarios punta.
  • Objetivos activos de sostenibilidad y electrificación.

En cada caso, las baterías pueden utilizarse de distintas formas para optimizar costos y mejorar la gestión energética. El verdadero desafío está en la estrategia: según cómo tu empresa planifique la gestión de su energía, esta tecnología puede marcar una diferencia significativa en varias áreas.

Para tu empresa un sistema BESS opera principalmente de tres formas:

Reducción de picos de demanda (peak shaving): al cubrir los picos de consumo con energía almacenada, evitas que tu demanda máxima y el cargo asociado se disparen.

Arbitraje horario: cargas y almacenas energía en las horas de tarifa baja y la usas en las horas de tarifa alta, maximizando el consumo de tu operación.

Respaldo ante cortes: si hay un fallo en el suministro de energía, el sistema puede sostener procesos críticos, evitando pérdidas por las pausas en la producción.

Aprovechar mejor la generación solar: la energía de fuentes renovables gana cada vez más relevancia. Un sistema BESS permite almacenar parte de la energía generada durante el día para utilizarla más tarde, cuando ya no hay generación solar, reduciendo la dependencia de la red.

En conjunto, el BESS deja de ser un simple depósito de electricidad y se convierte en una herramienta de gestión energética que optimiza cuánto, cuándo y cómo consume energía tu empresa.

Potencia y capacidad: dos conceptos clave para entender un BESS

Para dimensionar correctamente un sistema BESS, es fundamental distinguir dos variables: la potencia y la capacidad de almacenamiento.

kW (kilowatts): definen cuánta potencia puede entregar o recibir el sistema en un momento dado.

kWh (kilowatt-hora): definen cuánta energía puede almacenar el sistema.

Por ejemplo, un BESS de 100 kW y 200 kWh puede, de forma simplificada, entregar 100 kW durante unas dos horas.

La relación entre ambas variables determina el uso óptimo del sistema: si tu empresa que necesita cubrir un peak de demanda elevado en poco tiempo va a necesitar una configuración distinta a la que busca almacenar energía para varias horas de operación.

En Imelsa Energía nos ajustamos a tus necesidades

Cada empresa tiene una operación, un consumo energético y desafíos distintos. Por eso, en Imelsa Energía analizamos tus necesidades y diseñamos una estrategia a medida para que tu proyecto BESS entregue el mayor valor posible, tanto en ahorro como en eficiencia.

Te acompañamos desde el diseño hasta la implementación, procurando que el sistema se integre de forma eficiente a tu operación y te permita aprovechar al máximo sus beneficios: reducir costos, gestionar mejor tu energía y dar mayor continuidad a tu empresa.

Te invitamos a ser parte del cambio y a conocer las posibilidades de acceder a energía limpia escribiéndonos a contacto@ie.cl.