El factor de potencia es un indicador que permite conocer qué tan bien se está aprovechando la energía eléctrica que recibe tu instalación. Este valor se expresa en un valor entre 0 y 1, y funciona como una especie de “calificación de eficiencia” del uso de la energía.
Aunque muchas empresas revisan su consumo de energía, no siempre prestan atención al factor de potencia. Este indicador puede cambiar a pesar de que los equipos estén funcionando con normalidad, incluso hay equipos que pueden generar cambios en el factor de potencia. Esto puede producir recargos en tu factura eléctrica sin que existan fallas que sean visibles en tu instalación.
¿Por qué impacta tus costos eléctricos?
En Chile, la normativa establecida por el Ministerio de Energía señala que, cuando el factor de potencia de una instalación baja de 0,93, se aplica un recargo o penalización en la factura eléctrica. El factor de potencia se calcula según el promedio mensual de tu instalación y por cada 0,01 que el factor de potencia baje de 0,93 la facturación aumenta en un 1%.
En simple, el factor de potencia se mide entre 0 y 1. Mientras más cerca esté de 1, mejor se está aprovechando la energía eléctrica. Por eso, cuando baja de 0,93, comienzan a aplicarse recargos.
Por ejemplo, si el factor de potencia medio mensual llega a 0,90, el recargo sería de un 3%.
Este recargo existe porque, cuando el factor de potencia es bajo, se necesita más energía para realizar el mismo trabajo. Esto hace que el sistema eléctrico opere de forma menos eficiente y genere mayores pérdidas.
Dependiendo del tipo de suministro y de la medición disponible, la facturación también puede considerar el consumo de energía reactiva.
Potencia activa vs. potencia reactiva
Para entender de una manera más simple el factor de potencia, es necesario conocer estos dos términos que son con los que se establece el factor de potencia:
Potencia activa: es la parte de la potencia eléctrica que se transforma en trabajo útil. Por ejemplo, en una ampolleta es la potencia que permite generar la luz.
Potencia reactiva: es necesaria para crear los campos magnéticos o eléctricos que permiten funcionar a equipos como motores, transformadores, bombas y sistemas de climatización. Sin embargo, no produce trabajo útil de manera directa.
Potencia activa = lo que trabaja
Potencia reactiva = lo que ayuda a que ese trabajo sea posible
Mientras más cerca esté el factor de potencia de 1, menor será la cantidad de corriente necesaria para realizar el mismo trabajo útil. Por el contrario, cuando el factor de potencia disminuye, existe una mayor presencia de potencia reactiva y debe circular más corriente por la instalación.
En otras palabras, la energía reactiva no es mala pero el sistema castiga cuando hay más de la necesaria, si hay un exceso de energía reactiva el factor de potencia va a bajar y se va a alejar de 1.
Los medidores eléctricos miden la energía activa, que corresponde al consumo utilizado para calcular el cobro de energía. También miden la energía reactiva, pero se considera principalmente para determinar el factor de potencia de una instalación.
La energía reactiva no es un desperdicio, ya que es necesaria para el funcionamiento de equipos que utilizan motores, transformadores o bobinas. El problema aparece cuando su presencia es demasiado alta en comparación con la energía activa. Esto hace que disminuya el factor de potencia y que la instalación eléctrica deba utilizar una mayor parte de su capacidad para entregar la misma cantidad de energía útil.
En la práctica, un bajo factor de potencia puede aumentar la exigencia sobre cables, transformadores y otros equipos eléctricos. Con el tiempo, esto puede generar calentamientos inesperados, un mayor desgaste de las instalaciones y aumentar el riesgo de fallas.
¿Qué equipos suelen provocar un bajo factor de potencia?
Un bajo factor de potencia suele producirse cuando hay muchos equipos que necesitan de una potencia reactiva para funcionar.
Este tipo de equipos pueden estar presentes desde edificios y oficinas como en instalaciones industriales, por lo que el problema puede afectar a empresas de distintas áreas.
Equipos comunes en edificios y oficinas
- Sistemas de climatización que utilizan motores, bombas o compresores.
- Equipos de refrigeración.
- Ascensores y escaleras mecánicas que usan motores (de inducción o imanes permanentes), lo que se transforman en cargas que pueden afectar.
- Bombas de agua.
- Ventiladores y extractores.
Equipos que pueden encontrarse en instalaciones industriales
- Motores eléctricos de gran potencia.
- Compresores de aire.
- Bombas industriales.
- Transformadores.
- Cintas transportadoras.
- Maquinaria de producción.
- Motores sobredimensionados o que trabajan durante mucho tiempo con poca carga.
Esto no significa que todos estos equipos siempre provoquen un bajo factor de potencia, pero si lo puede provocar, por lo que siempre tienes que estar atento.
También existen equipos electrónicos, variadores de frecuencia y sistemas de respaldo que pueden influir en el factor de potencia. Por esta razón, no todos los problemas tienen la misma causa ni se solucionan de la misma manera.
Incluso cuando los equipos funcionan con normalidad y no tienen fallas podrían estar generando una cantidad excesiva de potencia reactiva y afectando tu instalación.
Los equipos y motores más modernos pueden incorporar partidores suaves y variadores de frecuencia. Estas tecnologías ayudan a reducir los peaks que se producen al encender los motores y disminuyen el impacto sobre las instalaciones eléctricas. Además, los variadores de frecuencia permiten ajustar el funcionamiento del motor según la demanda real, ayudando a reducir el impacto de tus instalaciones.
¿Cómo detectar y corregir un bajo factor de potencia?
El factor de potencia puede cambiar durante el día según los equipos que estén funcionando y los horarios en lo que los estes ocupando. Por ejemplo, puede disminuir cuando se encienden varios motores, bombas o sistemas de climatización al mismo tiempo.
Por esta razón, es importante sabes estás cosas:
- En qué horarios disminuye.
- Qué equipos están funcionando en ese momento.
- Si el problema se repite durante el mes.
- Si los sistemas de compensación funcionan correctamente.
- Detectar estas desviaciones a tiempo permite evitar posibles recargos y encontrar la causa del problema.
Dependiendo de tu instalación, la solución puede estar en cambios en la operación, mantenciones o mejoras en tus equipos.
Una buena solución en el caso de tener un exceso de energía reactiva que va a optimizar es la incorporación de bancos de condensadores el uso de tus instalaciones eléctricas cerca de los equipos que consumen energía reactiva.
Estos equipos funcionan como pequeñas baterías que liberan la energía reactiva cuando el equipo lo requiere, reduciendo el impacto de este consumo en las instalaciones eléctricas.
Bancos de condensadores correctamente dimensionados e instalados en los puntos correctos, te pueden permitir optimizar tus instalaciones y mejorar en forma importante el uso de la energía.
Antes de realizar cualquier cambio, es importante que hagas una revisión técnica y te asesores para identificar la causa y elegir la mejor solución.
Anticípate con IE360
A través de IE360 puedes visualizar la información energética de tu instalación y contar con herramientas de seguimiento que apoyan una gestión más proactiva.
Conocer el comportamiento del factor de potencia y de la energía reactiva permite identificar en los horarios en que se producen desviaciones, relacionarlas con la operación de ciertos equipos y reaccionar con mayor rapidez.
De esta manera, puedes ver en qué valor se encuentra el factor de potencia y tu empresa puede anticiparse a problemas que podrían mantenerse durante el mes, afectar el desempeño de tu instalación y generar recargos en tu factura eléctrica.
Si requieres la instalación de bancos de condensadores u otros tipos de soluciones contáctanos y te asesoraremos. La mayoría de las veces estos equipos se pagan con el ahorro de la multa que se cobra en los peajes de distribución.

