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¿Cómo se calcula el precio de la energía en Chile? Entiéndelo paso a paso

El mercado eléctrico puede ser confuso para muchas personas, incluso para los que están trabajando en este rubro y uno de los temas que más causan confusión es cómo se calcula el precio de la energía.  

El precio de la electricidad no se define por un solo valor, sino que responde a cómo funciona el sistema eléctrico en su conjunto. Para entenderlo bien, es necesario mirar por separado los elementos que lo componen y el rol que cumple cada uno dentro de la operación y el consumo de energía. 

La energía que utiliza tu empresa no se paga solo por el consumo, sino también por todo el proceso que permite que llegue a tus instalaciones. Desde su generación hasta su entrega, se consideran distintos costos:  

  • La producción de la energía. 
  • La capacidad de infraestructura disponible para abastecerte (potencia). 
  • Su transporte a través de las líneas de transmisión (peajes). 
  • La operación segura del sistema eléctrico (cargos CEN). 

 

Producción de la energía 

El precio de la energía en Chile no es fijo, ni está definido por una sola empresa. Se forma en el sistema eléctrico en función de la oferta (generación disponible) y la demanda de electricidad en cada momento. 

El sistema utiliza un modelo de optimización matemático que considera el clima, los mercados de combustibles y otras variables como seguridad para determinar el orden de mérito en que serán despachadas las centrales. En general primero se usan las fuentes de energía más baratas y a medida que aumenta la demanda, va incorporando centrales más caras.   

El precio final se determina por la última central que entra en operación para cubrir la demanda. Ese costo se conoce como costo marginal y cambia cada 15 minutos. 

   

¿Qué es el costo marginal?  

El costo marginal es el precio de generar una unidad adicional de energía en el sistema eléctrico.  

Esto significa que, si la demanda es baja, el costo suele ser más bajo porque se usan centrales más baratas (renovables). Si la demanda sube, entran centrales más caras (como gas o diésel), aumentando el precio.  

Las congestiones de transmisión, fallas de centrales y otros elementos externos hacen que varie el precio en las distintas regiones del país en base a las centrales que cada zona tiene disponible.  

Por esto mismo, el precio de la energía se calcula cada 15 minutos y puede cambiar durante el día y a lo largo del año. 

 

¿Cómo se traduce el costo marginal en lo que paga tu empresa?  

El costo marginal, también es conocido como el precio del mercado de corto plazo o del mercado mayorista, es donde los generadores ajustan su curva de producción a la curva de consumo de los clientes finales, las cuales nunca coinciden completamente. Por esta razón, en el precio de la energía siempre se incorpora un componente de costo marginal, que varía según el tipo de central y su curva de producción. 

Dependiendo del tipo de cliente, el precio de la energía se define de forma distinta:  

Clientes libres: negocian directamente el precio con un generador, por lo que el valor dependerá del contrato negociado. En general los contratos de clientes libres suelen ser de corto plazo, con lo que sus precios se ajustan mejor a las condiciones del mercado. 

Clientes regulados: el precio se fija a través de procesos regulados por la autoridad que reflejan los costos del sistema en el tiempo. Son contratos de muy largo plazo lo que hace que los precios cambien poco, y en general no reflejan las condiciones de mercado de un momento en particular. 

 

Otro término a considerar: potencia eléctrica  

La potencia eléctrica es el uso de la capacidad de las instalaciones para consumir electricidad en un momento determinado. Es lo que permite, por ejemplo, usar varios equipos al mismo tiempo sin que se corte la luz.  

Si tu empresa es cliente libre, pagas distintos cargos por potencia según el uso que realices, los cuales son medidos. Sin embargo, siempre estarás limitado por la capacidad del empalme eléctrico de tus instalaciones.  

Las medidas que te podrías encontrar en algún momento en tu factura son:    

W (vatio): es la unidad más básica y se usa para equipos pequeños, como electrodomésticos o iluminación.   

kW (kilovatio): equivale a 1.000 W y es la medida más importante en la práctica, ya que representa la potencia que tienes contratada. Define cuántos equipos puedes usar simultáneamente.   

MW (megavatio): equivale a 1.000 kW y se utiliza en consumos mucho más grandes, como industrias o generación eléctrica.  

La potencia eléctrica se mide en base a los peak de consumo, pero hay un factor que puede ser determinante y del cual no muchos hablan, estos son las horas peak o mejor conocido como las horas punta.  

 

¿Qué son las horas punta?  

Las horas punta son un período específico en el que se mide el consumo de potencia, ya que es cuando el sistema eléctrico tiene su mayor nivel de demanda. En Chile, generalmente corresponden entre abril y septiembre, entre las 18:00 y las 22:00 horas, en días hábiles.   

La capacidad que demandas en los distintos puntos del sistema eléctrico se ve reflejada en diferentes cargos de tu factura. Estos son: 

Demanda suministrada: corresponde a la capacidad máxima de consumo de tus instalaciones y es cobrada por la distribuidora, ya que es quien tiene la energía de la infraestructura que utilizas. Se calcula en base a los dos mayores registros de consumo en intervalos de 15 minutos dentro de los últimos 12 meses. Esta potencia no considera horas de punta si no que cualquier horario.  

Demanda en horas de punta: representa la capacidad de respaldo que el sistema eléctrico debe tener disponible para abastecerte en los momentos de mayor demanda. Este cargo se calcula en función de los consumos registrados en las horas punta, que son los periodos donde el sistema tiene más uso. En general se usa para remunerar las distintas centrales de respaldo del sistema.  

Demanda en horas de punta de distribución: la distribuidora también cobra este cargo dentro de sus peajes, usando como referencia el mayor consumo registrado en el horario de punta, medido en intervalos de 15 minutos.  

Compras de potencia: este cargo incorpora la potencia necesaria para abastecer tu consumo, incluyendo las pérdidas del sistema en horas de punta. Su cálculo es similar al de la demanda en horas de punta, ya que considera específicamente las pérdidas de potencia en el sistema de distribución. 

Medidas de consumo eléctrico   

Para poder entender cómo se calcula el precio de la energía, primero hay que saber cómo se mide. La electricidad se registra a través de un medidor, que calcula cuánto consumes en periodos de 15 minutos. Ese uso luego se suma durante todo el mes para tener el consumo total de energía. Así mismo, el uso de una hora representa la potencia consumida en ese período.   

La energía consumida depende de la potencia de los equipos (kW) y del tiempo que están en uso (horas). Al combinar ambos factores, se obtiene el consumo total, que se mide en kilowatt-hora (kWh)  

 

¿A qué equivale cada medida?  

kWh (kilovatio-hora): equivale a 1.000 vatios (W), es la unidad base y la que verás en tu factura. Mide el consumo real de electricidad en el tiempo, por eso es la referencia principal para calcular el costo de la energía.  

MWh (megavatio-hora): equivale a 1.000 kWh. Se utiliza cuando los consumos son más altos, puede aparecer en la factura de empresas o clientes libres.   

GWh (gigavatio-hora): equivale a 1.000 MWh. Se usa para volúmenes mucho más grandes, como el consumo de una industria completa o la generación de una central eléctrica.  

Pare entender cómo se calculan estas medidas hay que ver el siguiente ejemplo: si un aire acondicionado consume 2 kW y se usa durante 4 horas, el consumo total será de 8 kWh.  

2 kW × 4 horas = 8 kWh  

Todas las unidades miden la energía consumida, a medida que aumenta el consumo, se utilizan unidades más grandes, aunque en la práctica el precio de la energía siempre se calcula en base a estos mismos conceptos que es USD/MWh. 

 

¿Qué son los peajes?  

Los peajes son cargos incluidos en la factura que corresponden al uso de las redes eléctricas. Es decir, es el costo de transportar electricidad desde donde se genera hasta donde se consume.  

En Chile, estos costos están regulados y permiten cubrir el funcionamiento y mantenimiento de las líneas de transmisión, subestaciones y redes de distribución. 

El cobro de peajes tiene dos componentes principales, el primero es el uso de las instalaciones eléctricas (operación y mantenimiento) y el segundo, son las pérdidas de energía que se generan al transportar la electricidad. La suma de ambos define el peaje que debe pagar tu empresa. 

El precio del cobro de los peajes depende de por dónde pasa la energía hasta llegar a tu instalación. El cobro se determina por el tipo de sistema (Nacional, Zonal, Dedicado o Distribución). En el caso de la transmisión zonal, se define por zonas geográficas, donde se agrupan y valorizan las instalaciones. 

Es muy importante que esto determina el valor del cobro del peaje por lo que no todos los clientes pagan lo mismo.  

 

¿Cómo se cobran estos peajes? 

Existen cuatro tipos de instalaciones en el sistema eléctrico (tres regulados y uno “privado”), y cada una se cobra por separado: 

Transmisión Nacional: corresponde a las grandes líneas que transportan la energía a lo largo del país, conectando distintas zonas. En este sistema, la energía puede fluir en distintas direcciones según la hora o la época del año. Su tarifa es regulada y fijada por la autoridad a través de decretos. 

Transmisión Zonal: son las líneas que llevan la energía desde el sistema nacional hacia las ciudades o zonas de consumo. Generalmente, la energía fluye en una sola dirección. Estas instalaciones también tienen tarifas reguladas y se agrupan en zonas geográficas donde se valorizan en conjunto. Actualmente existen alrededor de 8 zonas zonales, aunque este número puede variar según los procesos regulatorios. 

Sistemas de Distribución: son las redes que finalmente llevan la energía hasta cada cliente dentro de las ciudades, en niveles de voltaje más bajos. La mayoría de los clientes libres se conecta aquí, y sus tarifas también son reguladas por la autoridad. 

Transmisión Dedicada: son instalaciones que conectan directamente a ciertas centrales o a clientes libres. En este caso, su uso no está regulado y el precio se negocia directamente entre el dueño de la instalación y el cliente. Por esto se podría considerar de uso “privado”.   

Para una empresa, es importante entender que los cargos regulados no dependen del proveedor de energía. Aunque negocies tu contrato o cambies a cliente libre, los peajes siempre estarán presentes, porque son parte del funcionamiento del sistema eléctrico.       

Además, los peajes no se pagan por separado como si fuera opcional. Una empresa paga todos los cargos asociados a los sistemas que utiliza para que la energía llegue a sus instalaciones. Esto depende de donde estas conectado y el camino que realiza tu energía. 

En resumen, los sistemas de Transmisión Nacional y Zonal se cobran por uso a cargos asociados a potencia o asignaciones del sistema. 

En los Sistemas de Distribución, uno de los cobros es por la energía consumida y la otra parte son cargos asociados a la potencia, es decir, valores más bien fijos.  

En el caso de la Transmisión Dedicada, se debe acordar con cada proveedor, pero en general tienden a buscar un valor fijo en base a una capacidad acordada entre las partes. 

Los sistemas de transmisión en Chile son de acceso abierto. Esto significa que cualquier usuario puede conectarse si existe capacidad disponible en la red. Esta capacidad no depende de lo que un cliente contrate, sino de que se consume. 

Por lo mismo, no es posible que puedas reservar capacidad. Esto es muy importante al negociar el uso de instalaciones de una Transmisión Dedicada, porque al pagar un cargo fijo por una capacidad que no se utiliza de forma regular no garantiza que esté siempre disponible cuando se necesite. 

 

¿Qué es la operación segura del sistema eléctrico (CEN)? 

Además de generar y transportar la energía, el sistema eléctrico necesita ser coordinado en todo momento para funcionar de forma segura. Este rol lo cumple el Coordinador Eléctrico Nacional (CEN), que es el organismo encargado de operar el sistema eléctrico en Chile. 

Sus funciones principales son: 

  • Mantener el equilibrio entre la energía que se genera y la que se consume. 
  • Ajustar las variables clave como la frecuencia y el voltaje. 
  • Coordinar el funcionamiento de centrales, líneas de transmisión y sistemas de almacenamiento. 
  • Planificar mantenimientos para evitar fallas. 
  • Prevenir apagones y asegurar que la energía llegue de forma continua y confiable. 

 

¿Qué son los cargos CEN? 

Todas estas funciones tienen un costo, el funcionamiento requiere de centrales que entreguen servicios como la regulación de frecuencia, ajustes reactivos y reservas de potencia. El valor del uso de todo este sistema se resume como cargos CEN. 

Estos cargos se cobran de diferentes formas, la primera es directamente como un ítem visible en los contratos y la otra es a través del financiamiento del Cargo por Servicio Público, que se distribuye entre los distintos actores del sistema y finalmente se refleja en el precio que pagan los clientes.  

El Cargo por Servicio Público es un valor que se fija por decreto y se cobra a todos los clientes del sistema, su fin es financiar el funcionamiento y operación del CEN, Panel de Expertos, Estudio de Franjas y el Fondo de Estabilización de Tarifas, calculado en base a los retiros del cliente.   

El precio se puede ver como ítems separados en el contrato, pero muchas veces, para efectos de facturación se agrupan en Cargos CEN, pero en tu proforma se pueden ver en forma separada como cargos asociados a Servicios Complementarios, ajustes de precio de nudo, operación a mínimo técnico y otros que la autoridad defina. 

El precio de la electricidad es una combinación de varios elementos que operan al mismo tiempo: la energía que consumes, la potencia que necesitas en los momentos de mayor demanda, el uso de las redes eléctricas y la coordinación del sistema. Todos estos factores se suman para definir el costo final que ves en tu factura.  

Entender cómo funciona cada uno de estos componentes no solo ayuda a interpretar mejor el precio de la energía, sino que también permite identificar oportunidades para gestionarlo de forma más eficiente. En un sistema donde el precio cambia según la demanda, la infraestructura disponible y las condiciones del mercado, conocer estas variables es clave para tomar decisiones informadas.